lunes, 29 de diciembre de 2025

2025, el año de los llantos. Que el dolor duela

 



Que los duelos duelan.

Que las lágrimas caigan.

Que los llantos permanezcan.

2025... No, no voy a cometer el acto inconsciente de defenestrarte, ni maldecirte, ni quemarte en una hoguera... Eres un año, y ahí estás,  con las alas de ángel en algunos instantes, y una cola temiblemente roja y que se mueve  como una serpiente por otros.  Pero ahí estás... eres lo que eres... 

En mi caso, el dolor ha sido el protagonista ...las lágrimas....los llantos. 

Claro que ha habido co-protagonistas más esperanzadores. He parido mi propia obra de teatro, la he rodado, seguimos en ello, y vaya felicidad tengo cada día que me subo a un escenario. Disfruto de la adolescencia de mi hijo, con el cual todavía compartimos momentos de niñez y jugamos, y reímos, y también lloramos a veces.  Me entrego a los  bailes y a los  juegos, me convierto en "capitana" de barcos que se llenan de personas que quieren volver a sus esencias y desenmascararse.  Abrazo a tantas personas, me dejó abrazar por tantas personas... Y también elijo desAbrazar a otras porque a veces es mejor alejarse de los "fueguitos  bobos , esos que no alumbran ni queman" (sic Eduardo Galeano).  Paseo por entornos tranquilos, cercanos y no tan cercanos. Me rio, mucho, corro, mucho,  bajo y subo, mucho, y hago cosas que tal vez no sean placenteras para nadie pero para mí sí, mucho....

Pero entre todas esas acciones , todo, absolutamente todo, siempre se vio impregnado por el dolor. L@s que me conocen bien lo saben....Hay otr@s a l@s que creí conocer bien pero una es humana y se equivoca... Y aprende también. 

Y llegó el verano, esos meses en que la exaltación de la felicidad es una asignatura casi obligatoria en cada rinconcito..Donde tod@s muestran sus viajes, sus choques de copas, de cañas, sus paseos en atardeceres, sus besos y abrazos, sus cuerpos trabajad@s, en esos momentos yo tam solo pude mostrar el dolor que me invadía cada día. Y me sumergi, como tantas veces en la poesía de Oliverio, y ahí nació mi performance "A pleno llanto".   

Duele. Cuando la vida de tanta gente inocente se convierte en un infierno cotidiano, duele. 

Duele. El indivialismo exacerbado. En mucha gente, en l@s que pregonan una vida individualista y la defienden, y lo peor de todo en aquell@s que mueren por la boca, y que no recuerdan que son los actos los que nos definen.

Duelen. Las confusiones, las pocas claridades, la falta de honestidad hacia una misma y hacia l@s otr@s.  

Duelen. Los insultos dichos y los no dichos. 

Duelen las lealtades dañinas.

Duele la patria vendida por l@s impostor@s.

Duele la falsedad, la hipocresía.

Duele la incoherencia. La poca memoria

Duele tanto el mundo, que tan sólo me queda "duelar" 

No hay escapatoria. No me escapo. No me lleno la nevera de imanes con frases bonitas, porque lo que se ve, se siente, se palpa, no es bonito, no puede venir el libro de autoayuda del momento a decirte que todo depende de ti.

Y en este "duelar", sigo creando, sigo tejiendo, sigo creyendo. Y ya está naciendo "Los Duelos", mi segundo montaje. 

Porque como decía Nick Cave: "El dolor abre puertas; vivir con la catástrofe nos hace amables. El dolor nos convierte en personas"

Y mientras viajo a un desierto, este año en que también viví bastante "ASiratAda", me dispongo a "Bailar hasta que todo explote" 

Porque Duelar, también se puede practicar Bailando.

A tod@s...Ni feliz ...ni No Feliz... Seamos human@s , sino estamos perdid@s.


jueves, 25 de diciembre de 2025

Feliz Nada. "La ingobernable"

 



Ayer fue un día en que el aparatito ese que se  pega a mi mano casi sin llamarlo,  no paró de emitir vibraciones y soniditos ensordecedores.  Claro que siempre está la opción de apagarlo y que deje de tener vida por unas cuantas horas, a ver si el muy desalmado deja de vibrar y ensordecer.  Pero es verdad que desde este estado de ingobernable el aparatito a veces me tiene gobernada y necesito sobre todo tocarlo para  que pase de poner un Nocturno de  Chopin a un "Show me everything" de Tindersticks y de ahí a "Lo bueno y lo malo" de Duquende.  Y ahí me doy cuenta que la música es de las pocas cosas que me gobiernan en esta vida. 

Lo de  ingobernable me lo apropié, una vez más, leyendo a Leila en su columna sobre la Navidad de El País, no os la perdáis...es canela en rama hecha letras. Y ahí está ella, contando su ingobernabilidad, rodeada de su familia.  De todo su relato hay varios puntos  en que el ordenador trazó una línea imaginaria  entre  esos rizos negros y mi pelo mas liso de india que me acompaña casi desde siempre: Rizos  nos cuenta de sus escapadas para salir  a correr por cualquier punto de su pueblo, peligroso  o tranquilo, poco  importa.  Liso, se pega unos paseos en bici casi a diario para  huir también hacia adelante, sin saber si adelante  es peligroso o tranquilo. Rizos, lee y recuerda a Cortázar en muchos de sus escritos. Liso parafrasea al autor de Rayuela en cada estado de plenitud y de tristeza, mientras acaricia  a su gata. Rizos se siente bastante civilizada, aunque reconoce que hace lo que da la gana y se rodea  de personas para las que esto  no es un problema.  Liso hace lo que le da la gana y se rodea de personas para las que esto no es un problema. 

Ahí vamos las ingobernables con pelos en forma de tirabuzón o con pelos larguísimos como los de Pocahontas.  

En lo que a mi respecta me han tratado de todo, o de mucho, me señalaban con el dedo por asesina por no ponerme un trozo de tela en la boca,  insolidaria,  poco empática, me llamaron terrorista por no dejar que atraviesen mi piel sustancias desconocidas para mi cuerpo, me tildaron de  ladrona en un retiro casi espiritual, que más que los espíritus  ahí salieron los demonios, me cuestionaron dejar mi tierra  con mi padre embarrado y mis hermanos hundidos, mientras yo echaba raíces en la lejanía, me criticaron de estar  rompiendo  lazos con un hombre que me sostuvo cuando no me sostenía,  me tacharon de traición cuando tan sólo tomé  lo que se  me puso  en bandeja, como si yo pudiera leer los pensamientos de la gente que no es clara, me enjuiciaron de hippie, de poco  responsable, de  tirar  por  tierra las tradiciones, de rebelde, de poco cariñosa, de ir a mi bola, de ser tan clara (¿se puede  machacar a alguien por ser excesivamente clara? ) me han llamado la conseguidora, en el buen y el mal sentido, han hablado mal de mi a mis espaldas, me han  atribuído palabras que nunca dije, me dijeron que soy mala madre, mala hija, me he tenido que tragar  frasesitas hechas del estilo  " quieres tener razón o quieres  ser feliz" ( puajjjj con este tipo  de mantra new age).  

Y ahí va mi respuesta:  Jamás podría ser  feliz  sabiendo que he  dejado  mis razonamientos, a los cuales  les dedico un tiempo inmenso, tirados a la bartola.   Traicionarme  no me da la felicidad.  Decir que sí  a  todos los que me criticaron y me señalaron no me da la felicidad.  Entonce ahí voy  yo , la ingobernable,  dejando  atrás y a los lados a personas que me quieren gobernar, mientras mis pelos vuelan al viento sobre una bicicleta.  Alguna vez ya lo escribí, mis pelos  también funcionan como antenas,  esas que detectan, que intuyen, que me muestran un poco  los caminos  que debo tomar,  la ingobernable bajando  cuestas a 40 kms por hora y sabiendo que todo puede  acabar en un segundo, pero que felicidad es la fidelidad a mi misma.

En esta exaltación a la ingobernabilidad, en este 25 de diciembre,  lleno de genocidios, de guerras, de  hambre, de  sin techos , de políticas discriminatorias, de misiles, de hipócritas, de  sonrisas falsas, de  cuentitos de  Navidad que nos  distraen, de poquísima empatía, desde este estrado que es mi blog  y que digo lo  que quiero y como  quiero os digo:  Feliz Nada.  De corazón, a todas y a todos:  Feliz Nada.

Hace tiempo dejé las jaula  de lo  políticamente correcto, ahora me  dedico a volar por ahí como me da la gana.


lunes, 8 de diciembre de 2025

"Tu boca que es tuya y mía..."


"... tu boca no se equivoca. Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía"   No dejes de gritar nunca cachorro,  que no te callen, que no te  pongan vendas en los ojos ni te amordacen con ideas y juicios.  Tu sigue  gritando como hiciste hace  15 años en los instantes  que querías mi teta, que necesitabas mis brazos, que reclamabas por mis besos.  No dejes de gritar.  

  Tu boca  que es  tuya y mía.  Esas boquitas prototípicas que tenemos los Santillán, esas boquitas que ríen , que gritan, que besan, que putean, que soplan, que gimen, que recitan poemas y también cantan en los estadios al son de las  bandas de rock n`roll y tango.  Tu boca que es tuya y mía, que nos encuentra en las mañanas llena  de diálogos y risas.  Tu boca  que es tuya y mía, y  a veces las intercambiamos mientras hacemos las tostadas, y yo me pongo tu boca de niño maduro, y tu te pones mi boca  de  adulta  con ganas de ser niña. 

 Tu boca y tu lengua, y tus mofletes, y tu barbilla, y tus ojitos achinados, y tu pelo, y tus  orejas, y tu cuerpo... ¿en qué momento abrí  los ojos y me di cuenta que la niñez se te estaba yendo?  Me pongo a tu lado y me siento una miniatura posándose sobre los deditos de los pies y estirando mi columna  para ver si puedo engañar a la realidad....pero la realidad es la realidad... y ahí estás tu con tu casi metro ochenta.  

  Asier, el comienzo, el principio (esos  son los significados en Euskera de tu nombre), el comienzo ya comenzado hace 15 años, pero que siempre es  comienzo.  Cada día  contigo es  un comienzo, un aquí y ahora absoluto, presente  puro, ni  la Gestalt ni el Teatro, Tú. Y tus  risas, y tus  pocos llantos, tus reclamos, tus incertidumbres, tus dudas, tus no querer y luego si  poder.  Tanto  aprendizaje  en estos años a tu lado.  El mayor aprendizaje. Ese que no me dieron las escuelas, ni los maestros  adultos, ni  los viajes, ni mi madre, ni mi padre, ni  los  hombres, ni las mujeres, una enseñanza que tienes en exclusividad.  Cuando tu quieras  me pasas los honorarios, saldaré mi deuda entre abrazos , besos y muchas cosquillas. Y  si queda todavía algún resto, te haré todos los pasteles de zanahoria y chocolate que desees. 

  Asier, 15, Asier, 15.... Y seguimos,  no  sabes las de aventuras que nos  esperan en este presente.  El futuro....quién sabe.... Te adoro pequeño  ser, aunque hoy en día tu tengas que agachar tu cabeza para mirarme.... "¡No te pases de listo!  Qué soy tu madre!" y tu mi gran Maestro. 

  Bailemos Maestro....

lunes, 17 de noviembre de 2025

El ritual


Las dos empiezan a pasearse por la casa con cierto andar curvilíneo.  Van dejando una estela por diferentes ambientes, si la "cuatro patas" se fue para el balcón, la "dos patas" se fue para la habitación, si las cuatro patas se posan encima de la mesa, las dos patas se quedan estiradas encima del edredón color malva,  si la "cuatro patas" se pone a saborear su pienzo con aromas cárnicos, la "dos patas" abre la heladera  y se toma un yogur natural.  Es una danza que solo ellas conocen.  Si otros las observaran desde fuera tan sólo verían a una mujer, que tiene una gata por mascota y que cada una anda por su lado.  Pero no, ellas saben que ese andar curvilíneo ya las puso en el comienzo de el ritual.

Cuando las cuatro patas comenzaron a pisar las baldosas de esta casa, era muy pequeña. Tan sólo se limitaba a reconocer ese nuevo hogar, a olerlo, a saborearlo, a sentirlo.  Las dos patas estaban embarradas de juguetes infantiles,  pinturas de colores, discusiones matrimoniales, comidas vegetarianas, posturas de yoga, libros de auto-ayuda y de vez en cuando se ahogaba en una piscina de sueños por llegar.

Pero cuando las patas, las cuatro, comenzaron a crecer y a tener ese andar, todo fue cambiando.   

La "dos patas" era un torbellino de bailes por las mañanas, y cuando se lo permitía lo hacía hasta altas horas de la noche contribuyendo a los comentarios en los halls de las plantas: "¿Qué le ha pasado a esa mujer? Se la pasa bailando"  "Yo también escuché voces y gemidos en los balcones, en la cocina, los platos se rompían, las sartenes  colisionaban con el suelo, sonaban los juguetes del niño, el piano de colores no paraba de emitir melodías"  "Tiene el pelo mas largo. ¿Dónde se vio que una mujer que va envejeciendo se deja el pelo mas largo?"   Ella sonreía, era de su agrado que siguieran sus pasos, y posaran sus orejas encima de las paredes. 

La "cuatro patas" empezó a darse cuenta que la mirada de "dos patas" algunos días cambiaba.  Los ojos brillaban mas que de costumbre,  la gata la sentía más cerca de su esencia, que de la de otros humanos .  Ella ,  la mujer que bailaba en cada esquina de la casa, ahora desprendía una fragancia que la gata sentía muy apetitosa.  

Así fue como un día la siguió, por toda el hogar, mientras sonaba The Ocean de Richard Hawley,  la "cuatro patas" la veía bailar con los palos de escoba, las cacerolas que fregaba, las verduras que cortaba, hasta que en un arrebato dejó que todo en la cocina se volviera caos.  El fuego ardía, las aguas hervían, los recipientes se rebalsaban, la puerta de la nevera había quedado abierta y flameaba con el viento que entraba por la puerta. 

Y comenzó el ritual. Las patas , las dos, la de dos patas tumbada, viendo como en el techo se pintaban ribetes y caracolas como si estuviera observando su propia capilla Sixtina. La otra, la de cuatro patas se tumbaba sobre su pecho desnudo, mientras convulsionaba, las caderas ardían, las patas, las dos, la de dos patas, removía sus extremidades como queriendo hacer garabatos en todo el edredón de color malva.   La gata tan sólo respiraba en esta isla de convulsiones, ella era capaz de sostener ese torbellino con las más absoluta templanza.  Al fin se habían unido en esencia.  Cada una entendió el sentido de sus existencias en ese lugar.  

La cama también se volvió una extensión de la cocina; las aguas hervían , los fuegos ardían, las puertas se abrían y cerraban con el viento.  Ellas se habían unido en varios suspiros y maullidos.  Se las confundía en su andar, a veces la mujer parecía una gata, y a veces la gata era una mujer.  

 En uno de esos días de rituales ella recordó la frase de un escritor maldito que la acompañó desde los 15 : "'Creo que el mundo debe estar lleno de gatos y lleno de lluvia, eso es todo, sólo los gatos y la lluvia, la lluvia y los gatos''.  

martes, 4 de noviembre de 2025

Tiempo de monólogos

 

Es bastante increíble, y a la vez no lo es, porque ya sabemos que esta Vida se rige más por "Causalidades" y por energías que juegan desde las profundidades, las cuales a veces no logramos comprender con nuestras mentes tan cartesianas, pero que ahí están, para que un día 4 de noviembre del 2025 se unan a las de un 04 de noviembre del 2021, día en que escribía un post llamada "Tiempos modernos".  Cuando decidí el título de este post automáticamente me sonó a aquel otro, y me fui a leerlo y oh! Causalidad... ese post también tenía que ver con algunas palabritas que pueden surgir en éste:  comunicación, ternura, escucha, atención, decisión, compromiso y quizás algunas más. 

En aquella ocasión hablaba bastante de la aparición de un modo de comportamiento en ciertos hombres, en donde la palabras compromiso y decisión se tambaleaban a la primera de cambio, entre tanto "parque de diversiones" de la Vida, que te propone infinidad de cosas: conocer mas gente, viajar, ver series, apuntarte a retiros de autoayuda, colgar y postear todo lo que te caiga en la palmita de la mano que sostiene un aparatito que te controla la vida, entre todas estas cosas tan empalagosas que te brinda la actualidad, ¿para qué comprometerte con relaciones que te van a limitar todas esas experiencias, que te van cuestionar, que te van a confrontar, que te van a poner un poco de los nervios cuando no te digan a todo que sí?

Y en esta ocasión hay algo de similitud en lo que vengo a plantear desde este post que a veces se convierte en altavoz de mis pensamientos.   

Nos hemos vuelto monologuistas de nuestras cuestiones, de nuestras emociones, de nuestros pensamientos. Andamos por la Vida enviando unos audios, esos que se activan en la aplicación del telefonito verde dándole al micrófono, y ahí va... tu monologo, mi monólogo para contarte y decirte todo lo que me venga en gana.  Y aquí, ¿dónde se queda el otro?  ¿Qué oportunidad estamos dando al otro (al interlocutor) para que nos rebata, nos corrija, emita una opinión, sonría, se ría, llore, grite, o tan solo desprenda unos silencios prolongados que nos inviten a la reflexión? ¿Dónde se queda esa figura en ese audio-monólogo que en muchos casos has enviado con las mejores de las  intenciones, pero que en realidad  te hace la vida más fácil e impide que el otro  conteste y se  exprese?   Porque si contesta, ojo, puedo hasta empezar a cuestionarme lo que pienso,  de eso se trata una conversación: yo emito mi mensaje, y tu me escuchas y en base a esa escucha tu vas a emitir tu mensaje y cuando tu emitas tu mensaje quizás hasta me hagas cambiar el mío, si es que me dejo afectar.  Comunicación  proviene del latín "communicare" y significa poner en común, con el otro, con la otra, con los otros.  En estos audios, ¿estamos poniendo en común? ¿o solamente te relato lo mío y ahí se queda?  Si es verdad que puede venir otro audio, o varios audios que ejerzan de confrontación, o debate o acuerdo a ese primero, pero, si esto no sucede en el momento "Con el otro" , sino que empieza a haber una seguidillas de audios-monólogos, ¿Es  eso comunicación?  Son preguntas que me nacen en estas épocas. 

Una vez más nos encontramos con los signos de estos tiempos en esos audios también.  Signos que tienen que ver con el poco cuidado y atención, con la falta de profundidad en las relaciones que establecemos, con las prisas y la necesidad de cubrir todos los frentes que se presentan en esta Vida, incluyendo aquellos que no son esenciales y que nos distraen constantemente como las aplicaciones y redes sociales. 

En aquel post del 2021, también aparecía la palabra Ternura.  Algo que persigo en las relaciones que trato de establecer, y lo tierno no se puede cocinar a fuego rápido. Lo tierno es lento, requiere tiempo, requiere atención, en el mejor de los casos requiere presencia física, requiere movimientos pausados, nada de rapidez, ni de inmediatez, nada que se pueda resolver en un audio ni en un mensaje de esos que llegan cada tanto y te preguntan : " Qué tal? Todo bien?  "No, todo bien no, y si tienes tiempo (que ahí está nuestra capacidad de decisión para decir "Hola! Aqui estoy. Decido y dejo de fluir tanto") te cuento"  Porque el "estar" de una persona querida, amiga, entrañable, no se cuenta en tres frases. 

Por eso estos días me vi sumergida en llamadas largas, si, largas, que me quitan tiempo de otras cosas como escribir la obra de teatro que estamos escribiendo, promocionar los proyectos que tengo, armar clases, ver series, scrollear redes, cambiar la ropa de verano por la de invierno, y tantas cosas más. Pero Decido, Decido,  cuidar las relaciones que me interesan y les dedico tiempo y atención.  

Entonces me encontré con voces me confrontaban , que me hacían reír en compañía, que me encolerizaban y al mismo tiempo que me enternecían, porque todo esto surge en la comunicación de a dos. No es fácil pero es más real.  Y ya hace tiempo que digo: "No quiero Fácil"

Y ahí voy, por la Vida, tratando de ser lo mas coherente a mis pensamientos y convicciones.  Si ves que un día me quieres rebatir este post del derecho y del revés me pegas un toque, yo estaré encantada de lanzarme al debate. (mi teléfono aparece casi en cualquier lugar, no hay misterios) Soy experta en debates y discusiones, y bienvenidas son en mi Vida. 

Termino.... que para monólogos es el que me estoy preparando para dentro de un tiempo volver al escenario... : Los Duelos.


PD:  Si  te has tomado estos minutos en leer este post, eso para mí es signo de Ternura.  Te agradezco

sábado, 19 de julio de 2025

Los sentidos

 



Mi balcón es un reducto en el que pasan cosas extraordinarias. No sólo se trata de ver los cuatro coches que pasan por minuto (eso es el paraíso en una ciudad como Madrid), no sólo se trata de ver un baile continuo de hojas verdes de tamaños diversos, los murmullos de las pocas personas que se escuchan en este preciso instante, los gatos callejeros que juegan y se pelean, o los pájaros que se aparean para ser grabados por  mi cámara, no es sólo las lecturas devoradas, las canciones escuchadas, la voz de Peter Gabriel cantando Mercy Street, no es sólo este fresquito que hoy me ponen la piel de gallina después de haber sido abrasada por las bengalas que ayer se expandieron por las calles del barrio, no es sólo el mate que saboreo con las tostadas llenas de aguacate, no es sólo el cielo, la tierra, no, no es sólo eso. 

De repente se asoma un olor que no logro definir por los orificios de mi nariz y como si de un sistema interconectado se tratara empiezan unas gotitas a desprenderse de mis ojos, y crean un caminito acompasado con Mercy Street y caen. Caen. Caen.  No se qué es ese olor, no se si pertenece a algo dulce, a algo salado, a algo chamuscado, a algo suave, ligero, amable, odiable, no lo se. Sólo observo que me conecta con algo que mi mente no logra descifrar y el cuerpo reacciona. Y ante este extraordinario suceso que acontece en mi balcón lloro. Sin más. Me entrego a ese momento de conexión,  y creo que lloro porque siento una integración desbordante. Los sentidos me transportan y me mantienen, aquí y allá, o allá y aquí, o aquí y allí, o allá y acá.  Ese aroma abrió un puente entre este momento y algo que desconozco desde la mente, pero que me hace estar más presente que nunca. 

Los sentidos. ¡Qué sentido tienen los sentidos!  Si  cada experiencia de la vida la viviéramos con esta escucha, con esta atención, que poco nos harían falta tantas distracciones, que poco necesitáramos escaparnos, evadirnos, irnos, tan sólo el aquí es enriquecedor, y el ahora más nutritivo imposible. Me he gastado tal vez unos céntimos de mi conexión de Spotify para que suene en bucle Peter Gabriel, para que la compañía de internet me de conexión, para que mi mate esté con yerba, para que la vitrocerámica pueda calentar mi agua, y con todos esos céntimos y un olor que apareció en el balcón de mi casa me pegué un viaje majestuoso. 

El gran viaje  es hacia adentro. Escucha. Observa. Siente. Saborea y huele...huele...




 Mercy Street 
 Peter Gabriel 

domingo, 29 de junio de 2025

Asombrarse en cada baile


Ayer me sometí a una danza infinita con la Naturaleza, un viaje de los sentidos, una labor de escucha constante, qué me cuenta ella, que le cuento yo, la atención plena, hacia dónde ir, dónde pisar, dónde no pisar, si voy por aquí o voy por allá, ¿te sigo? ¿me sigues?

Fueron unos escasos 180 minutos, ninguna tarea maratónica. ¿Quién no se ha pegado un andar de esos minutos en su vida?  Estamos todo el tiempo yendo de un lugar a otro, trazando líneas rectas o curvas entre dos puntos. Puntos con sus particularidades, con sus diferencias, con sus extrañezas, sus ruidos, sus sonidos, sus olores, su rugosidad, o su lisura, puntos con acentos, puntos con colores disímiles y extravagantes,  pero nuestras mentes están tan dispersas que nos perdemos esa riqueza continua que nos puede traer un paseo. 

Entonces...el primer paso... Los dedos hundidos en la tierra, dando pequeños abracitos, y sentir como cada mota de polvo se entremezcla con la piel de mis dedos, las piernas tensas, los músculos que se contraen y se relajan. Subir piedras, rocas, troncos, los muslos se endurecen, empieza la piel a tener rayas de raspones, de encuentros con ramas que sobresalen irregulares de los árboles.  La respiración se agita, se suben escalones hechos por troncos, por piedras, de lejos se oye el ruido del agua, llega el frescor del rocío, las hojas tienen un verde intenso, siento que se sienten felices en ese ámbito, y me trasladan esa felicidad a mi, que sigo andando sin un rumbo fijo, pero trazando una línea recta o curva, desde el lugar en el cual salí hasta el lugar donde llegaré, que no se cuál es.  

Bailé con unos troncos a los que me abrazaba cuando tenía que sostenerme para no caer al agua, me apoyé en las rocas, me sostuve con ellas, sentí el frío de sus caras en mi cara, los dedos humedecidos, la mirada atenta. Medir, calcular, someter al análisis dónde se pone el pie, dónde no, dónde el peligro es agradable, y la adrenalina aumenta, la mirada al vacío, la mirada al lleno, la mirada perdida y encontrada. Saber que la Naturaleza tiene su propio ritmo, no soy yo la que marca, es ella la que me propone, y yo me someto a su danza.  Escuchar, sentir, oír, ver, observar, oler, hasta degustar la humedad y la sequedad que hay en cada nuevo espacio. La Naturaleza marca el paso, no eres tu, no soy yo,  es el árbol que te dice por aquí, o la roca la que te propone un cambio de dirección, o el sonido del agua el que te lleva hacia adelante, o los pájaros que pueden estar cerca  sobrevolando algún cadáver, o el olor de tierra mojada el que indica que puede empezar  llover.  Es la Naturaleza la que propone, no tu, no yo, no nosotros. 

En la Vida es igual... Uno piensa que va  a bailar por la derecha y de repente viene un huracán que te lleva a la izquierda, y entonces el cuerpo se contrae, y aún mas se contrae tu mente, que estaba agarrada a esa manera "predispuesta" "pre-establecida" que tan bien se había construído. Y si, así como el cuerpo se contrae ante los caminos inciertos que nos presenta la Naturaleza, respiramos y ...¿nos entregamos a la travesía?  El cuerpo es sabio. Así como se contrae, es capaz de alcanzar la relajación si le damos el tiempo suficiente para que esto suceda.  Los animales saben bien de esto,  todo lo que hemos perdido cuando nuestra columna se empezó  a erguir hace miles  de años. Observar, oler, sentir, degustar, oír. El cuerpo lo va dictando todo, en comunión con la Vida, con la Naturaleza.  

Vuelvo a vivir la incertidumbre de la Vida, y me siento más asalvajada que nunca. Detenerme como una pantera negra y que sean mis sentidos los que me dicten el camino, como ayer cuando caminaba entre árboles, rocas, ríos, pájaros y tantos seres que me acompañaron en mi andar. 

Hace un tiempo atrás escribía un post en el cual  expresaba: "Quiero difícil, quiero embarrarme".  En ese caso hablaba de que los vínculos entre las personas no son fáciles, te invito a leerlo.  En el baile con la Naturaleza o con la Vida tampoco hay nada Fácil,  porque cuando te has hecho a la idea de que lo es, podrá  entrar un "huracán" por la puerta de tu casa que  lo desestabilizará todo. Entonces...Sólo queda... Volver al cuerpo.... Observar, Oler, Sentir, Oír y Degustar... Parar, tener "Pazciencia", y dejarnos sorprender, una capacidad tan perdida en estos tiempos.  No sabemos qué hay ahí adelante. 

En estos días de silencio y paseos me devoré un librito que os recomiendo:  "La sociedad del cansancio" de Byun Chu Han, en el ocaso de su recorrido nos dice: "La proliferación y la masificación de las cosas han desbancado al vacío. Cielo y tierra están repletos de cosas. Este mundo lleno de mercancías no es para habitar. Ha perdido toda referencia a lo divino, a lo sagrado, al misterio, a lo infinito, a lo superior, a lo sublime. También hemos perdido la capacidad de asombrarnos"

Asombrémonos, que la Vida nos siga asombrando. Que los  pasos de baile no estén nunca del todo cerrados, porque quizás te encuentras un tronco en la pista de baile...y ....Vaya uno a saber.... 

 

martes, 10 de junio de 2025

"Piensa que sólo eres libre cuando al partir puedas llevar contigo todo lo tuyo."

 


Cuarenta y siete entradas atrás declaraba a la pequeña porción de lectores que tengo de este blog, que me había enamorado de un sacerdote.  Así me nace a mi la contradicción, yo que me digo una persona coherente, a veces me doy la espalda a mi misma y me enamoro de seres a los que odiaría con todo el corazón.  

Un día cayó en mis manos un libro de Pablo D ' Ors , ese que me abre puertas, y que esta noche,  embadurnada del calor de Madrid, se vino a mis pensamientos. "El amigo del desierto".  Mi mente tiene esa preciosa habilidad de unir sensaciones, recuerdos, frases, es un algoritmo creado por mí, que ni yo entiendo a veces, pero ahí está, se presenta, y sólo me queda cogerlo con mis manos, acariciarlo y a veces darles luz en forma de escritos. 

Entonces, "El amigo del desierto" y "Sirat" me desvelaron.  Un lunes raro. Un día raro. Un Tiempo Raro.  En otras épocas de mi Vida ir al cine los lunes era completamente normal.  Hasta hace un tiempo atrás tenía todas las entradas de todos las películas vistas en los Cine de la Plaza Benavente en días lunes.  Madrid me había regalado esa rutina casi desde que llegué y para mi era una cita incancelable. Les pedía a mis amantes del momento que acudieran al cine conmigo ese día, o sino el hechizo se rompía. Con uno de ellos el hechizo duró dieciséis años.  Y ayer fue un retornar a esos tiempos. La tarde abrasadora de Madrid. Una tristeza inmensa en los poros. Unos duelos en puntos suspensivos y lo mejor que podía hacer era darme una buena dosis de 4K. 

"Sirat", una obra maestra increíblemente triste, desalentadora, no hay esperanza a la que aferrarse porque de un momento a otro "todo puede volar por los aires". Unos pasos infinitos por el desierto, en busca de la nada, en busca de todo. El desierto nos enfrenta a ese vacío en el que todo puede suceder porque nada sucede. Un encuentro con un rejunte de tripas que solo avanzan para alcanzar un objetivo incierto. Y por detrás, y por delante, siempre la música. Pero la música no para ser escuchada, sino para ser bailada, tal como dice una de sus protagonistas. 

Salí del cine consternada, con escalofríos en medio de los casi treinta y cinco grados que caían  en Madrid. Por momentos levantaba la mirada a la luna que estaba casi llena y ese plateado me quitaba los escalofríos, Me hacía caminar a mi por un desierto, hacia un lugar incierto, casi como es mi Vida desde el inicio de los tiempos.  Y mientras conducía una vez más pensaba lo afortunada que soy de que los lunes pueda ir al cine  y poder impregnarme de ese arte que nos transforma, nos inquieta, nos pone el dedo en la llaga, nos hace cuestionarnos este modelo en el que vivimos, y nos hace reflexionar sobre lo que de verdad importa. 

En esos instantes mi cuerpo necesitaba llorar y bailar. Encontrar un altavoz que emitiera algún sonido que me relajara. Lo encontré. Apoyé la cabeza encima de un corazón, y fue tal su sonido, que baile, entre sueños bailé. 

jueves, 5 de junio de 2025

Frasesitas guardadas

 


Tenemos un conjunto de frases guardadas en los cajoncitos de nuestra memoria para saltar a decirlas cada vez que queremos cerrar un pensamiento, una diálogo, una reflexión.  El interlocutor se quedará así como pensando,  llevando su dedo a una comisura de sus labios, y tus ojos se quedarán inmóviles sintiendo que has tocado la tecla perfecta para el momento perfecto. 

En ese devorar exacerbado de videos cortos, en que las personas nos hablan mirando al ojo de la cámara, queriendo hacerte partícipe de toda la retalla de enseñanza y consejos para que conectes, te desconectes, escuches,  te escuches , abraces, te abraces, entiendas, te entiendas, y así hasta el infinito y más allá, en esos escasos minutos en que la pantallita de tu móvil cobra luces y ritmos y colores que te envuelven, ahí se suceden una seria de frasess que guardarás en los cajoncitos de tu memoria.  

Las tendrás ahí preparadas para que cuando sea la oportunidad, abras ese cajoncito, las cojas y le digas a tu interlocutor: "Eh! Mira lo que tengo para ti"  Silencio.  Espacio de tiempo.  Miradas.  Habrá algo en el otro que diga:  "¡Si, es verdad, claro!"  Y en ese "Si, es Verdad, Claro" nos cargamos toda la particularidad de esa persona, toda la particularidad de las circunstancias, de las situaciones, de las experiencias vividas de esa persona.  ¿Quiénes somos nosotros para decirle al otro "Todo es  Perfecto", o "Nada es Casual" o " Lo que sucede conviene" o " De todo se aprende" o "Será que tienes algo que aprender" ? Y tantas más.  

Salimos al ruedo como paladines de la justicia, con nuestra frasecita en la mano, en la espada y que el otro quede impresionado y sorprendido, y más tarde se vuelva él, otro paladín de la justicia que repita las frases que fue guardando en sus propios cajoncitos para "enseñar" a los otros que de todo se sale. ¿Si? ¿De todo se sale?

Las personas que llevamos años de trabajo personal, de visitar las sombras días si y otros días no, que caemos en abismos sin redes, nos estrellamos y volvemos a andar con heridas, con muletas, con escayolas, sabemos que entrenar el músculo funciona. Pero entrenar el músculo es en el día a día, con mucha voluntad, con mucha "pazciencia", para con uno, para con el otro, escuchando el más mínimo latir del corazón, sintiendo que los vasos que se han vaciado pueden volverse a llenar, pero gotita a gotita.  Y no que venga una frase "celestial" y nos quiera lanzar un chorro de positivismo new age, porque eso es ....agua para hoy y mucha sed para mañana. 

Leamos, devoremos libros, talleres de crecimiento personal, cursos rápidos de autoayuda, videos de instagram de personas que hablan a la cámara, y todo lo que queramos; pero seamos conscientes que los procesos son largos, trabajosos, a veces frustrantes, hay toda una vida que me ha llevado  a estar donde estoy, hay todo un sequito de personas, con sus tratos y maltratos, que me han hecho tener estas heridas,  ¿cómo podemos creer que unas cuantas frases sanadoras me van a borrar esos ríos de historia personal que corren por mis venas?

Lo único que queda es el camino... paso a paso... sin devorar nada... haciendo proceso.... No intentemos (me lo digo siempre, cada vez que una persona se sienta frente a mi para buscar acompañamiento) poner tiritas en épocas de poca profundidad.  Las frasesitas hechas para el otro sobran... ¿Quién soy yo para decirte a ti que "Todo es perfecto"?   Es perfecto para el que la dice porque habrá habido un proceso enorme para llegar a esa conclusión, pero yo a ti sólo te digo: Vive lo que tengas que vivir y hazlo como puedas, yo puedo acompañarte, nada más. 



viernes, 23 de mayo de 2025

Medio siglo de Ojazos


 

Desde que tengo uso de razón recuerdo la frase que se desprendía de familiares y seres cercanos a la familia: "¡Qué ojazos!", y me imitaban, abrían sus ojos grandes y alertas, y presentes, y atentos, y despiertos. Esos mismos ojos que hoy se abrieron casi sin querer a las 6 y pico de la mañana. Y cuando hoy esos ojos se abrieron el año calendario me indicaba que se estaban abriendo con cincuenta años en mis espaldas, mis piernas, mis pies, mis brazos, mis manos, mi cuello, mi pelo...y mis ojos.

Llevo tres horas despierta en estos cincuenta años que me encuentran en este punto de la tierra, Madrid, hace muchos años que ya los despertares son en estas tierras, pero mi tierra, lo que se dice Mi tierra, es otra, allá a lo lejos. 

¡Para todo lo que dan estas tres horas en mis cincuenta! Que en este lado de la tierra ya llevan casi nueve  horas, pero en el otro lado de la tierra, esa a la que yo llamo Mi tierra serían menos horas... que lío ¿no? ¿cuando será que yo empiece a cumplir cincuenta? 

 Y en este lado del mundo estas tres horas que llevo despierta han dado para mi práctica de yoga (ni yo todavía me creo que me haya puesto a hacer mis asanas a las seis  de la mañana), mi meditación, la preparación de mi zumo de limón, mi mate, mis tostadas, la lectura de unas cinco páginas del filósofo inescribible (Darío Sztajnzrajber, siempre me pongo en el desafío de ver si lo escribo de una. Nunca lo consigo), unas cuatro columnas de opinión de Leila en su libro Teoría de la Gravedad, y ponerme a escribir este post. Todo esto con una música de fondo de 528 Hz y el móvil solo encendido como transmisor de sonidos... Apagado en todo lo demás.  Modo Avión. Sin interrupciones.  Para todo lo que dan tres horas. 

Y para todo lo que dan cincuenta años.  Cincuenta años de ojazos abiertos. Y que de vez en cuando se cierran para descansar, para llorar, para dormir, para escuchar una música, para sentir una caricia, para besar, para gozar, para gritar, para bailar.  

"La vida es un milagro" " La vida es un milagro" " La vida es un milagro"  ... desde que murió Pepe Mujica estoy todo el rato con esa frase en mi cabeza... "La Vida es un milagro"  ¿Cómo no decir a Viva Voz : "Llegué a los cincuenta"?  Es un milagro llegar a los cincuenta también.  

Para todo lo que dan cincuenta años. Unas coletas bien peinadas para el primer día de cole, unas peleas con mi hermano Ale, unas recetas confusas con mi hermano Diego, muchas discusiones con mi padre, muchas reconciliaciones con mi padre, muchos mates con mi madre (menos de los que hubiera querido), muchas lecturas, muchas obras desde pequeña, muchas calles recorridas, muchos tugurios visitados, muchos borracheras con amigos, muchas amigos que marcharon, muchos autobuses, muchas playas, muchos abrazos con amor, muchas canciones desafinadas, muchos besos infinitos, muchas caricias lentas, muchos gritos de pasión, muchos gemidos, muchos juegos, muchos bailes, muchas sustancias, muchos vicios, muchos mensajes, muchas palabras, muchas letras... Y ...algunas muertes, algunas tristezas profundas, algunas decepciones, algunas ganas de morir, algunas despedidas, algunas ganas de matar, algunos sentimientos de odio, algunas silencios no elegidos, algunos días de una soledad que acuchilla, algunas rabias incontenibles...

Para todo lo que dará este día... Por lo pronto a las seis de la mañana tenía dos mensajes provenientes de la Comunidad andaluza ,  hay una conexión especial con esa tierra... Los que me conocen lo saben. Y este día podrá dar para más mensajes,  alguna lectura mas, para empezar a cocinar las empanadas que haré para mis amigos y mi familia, para bailar en la cocina mientras bato los huevos para el bizcocho de zanahoria, para cantar y que se enteren los vecinos de lo mal que lo hago, para sonreirle a la cajera del supermercado que visite y le diga: hoy cumplo cincuenta, dará para repasar frente a mi gata el texto de Dar la Vuelta,  dará para el juego, para los abrazos, para las palabras bonitas, para tener a mi hijo, a mi padre y a mi hermano cerquita y sentir que somos un portento de familia, y dará para tanto este día...

Siendo las 9.15 de la mañana, siento que llevo cincuenta años despierta. Ojazos

jueves, 15 de mayo de 2025

¿Les pasa? ...Aguerriada ando...



Acabo de leer uno de esos textos preciosos que me abrazan por las mañanas, estas últimas mañanas...a falta de brazos de personas que me sostengan, me sostienen las palabras de Leila...  

Leila es Leila Guerriero, y ella me tiene  bastante "Aguerriada" ya hace unas cuantas, noches, y tardes, y mañanas... Todo comenzó un día en que se apagó la ciudad... Pum! De repente todo se paró, no caía nieve como en El Eternauta, pero todo se paró. Las neveras, las lavadoras se quedaron con las ropas a medio lavar, las TVs se volvieron negras, los ordenadores ni la luz de encendido tenían titilando, los ascensores se convirtieron en ratoneras, o en espacio de amores furtivos, o en centros de meditación, los semáforos se  alinearon en una huelga general y ni verdes, ni rojos, ni ámbar, nada,  todo se apagó, y así como en las mañanas a veces me abrazan las letras, ese día me fui a ser abrazada por ella. Leila. Aguerriada. Abrazada. Me senté en el balcón de mi casa, y así como ahora danzan las hojas de la primavera, ese día danzaban las hojas, y pasaban las hojas de ese libro en el cual me sumergí, me ahogué, me chamusqué, me calciné, ese libro , me abrazó, y me abrasó.   La llamada. Fue como una llamarada. Imposible no dejarme quemar y sentir que hasta el fuego es placentero, querer saber más aunque duela, aunque arda, aunque abrase. Eso duró unos pocos días... Y volví a salir a la superficie....

Estos últimos días me dejo abrazar con más suavidad por "Teoría de la gravedad", también de ella...Sigo "Aguerriada".  

Hay una columna de ella  escrita en El País,  su nombre :  ¿Les pasa?  Y en ella, Leila despliega esa magia que tiene en sus dedos al teclear o escribir sobre un papel...  A mi esa columna hoy me invita a ver desde otro prisma eso que ella nos comparte, y que es sublime.  Espero que ella me entienda que no estoy haciendo ninguna copia barata de su preciosa columna, sino que todo lo contrario, me ha inspirado para escribir lo siguiente....

¿Les pasa?

Les pasa que aún habiendo transcurrido dos días de la muerte del Pepe,  y  las  lágrimas se hagan presentes  cuando escucho sus discursos, y la tristeza cobre protagonismo en los mates de la mañan, en los pasos por la cocina, en el abrir de la heladera para sacar los aguacates;  que cuando le cuentas a tus alumnitos de teatro por qué decides poner una canción para los niños de Palestina en la muestra final comienza a temblar tu voz y tienes que bajar la mirada para no transmitir tanta desazón;  que cuando el día está gris como hoy, recuerdas lo lejos que está la infancia, y que dentro de una semana haré cincuenta años, y esos pasos de niña juguetona, tímida, callada, ensimismada son de una lejanía letal. y  que a veces no entiendes los comportamientos de las personas que te abrazan, que te besan, que te escuchan , y que en un abrir y cerrar de ojos de desabrazan, te abesan, te dan la espalda y siguen su camino como si nada hubiera pasado, y que siguen muriendo en estos instantes niños y niñas inocentes en muchas partes de este planeta, y ayer miércoles un grupo de jubilados fueron aporreados, gaseados, golpeados, ninguneados por las fuerzas policiales de mi país, y sigamos consumiendo una cantidad de productos innecesarios y  convirtiendo el ocio en una vía de escape, narcotizante,  y compremos billetes de todo tipo por internet, paseando por los lugares sin darnos cuenta ni de  lo que estamos viendo, haciendo realidad todo plan apetecible para estos tiempos, y sin saber cómo tratar al de al lado, viendo la manipulación mediática que existe constantemente y cómo nos logran hipnotizar haciéndonos creer que somos libres, que se está formando una cola para poder tener un plato de comida a escasos cien metros de mi balcón, que se valora las palabras de un Papa que perteneció a una institución que a lo largo de toda la historia y ahora mismo sigue escondiendo hechos aberrantes que apoyaron y que se sostuvieron en nombre de la iglesia,  que los malos entendidos y la falta de comunicación crean unas separaciones grisáceas, opacas, tan faltas de  sensatez, que ciertos silencios son tan incómodos que lo único que quieres hacer con ellos es romperlos con un griterío de palabras tal vez mas sanos que el propio silencio, que las series también nos narcotizan (incluída El Eternauta que me ha narcotizado a mí), que el mirar todo el tiempo a una minipantalla que se pega a nuestras manos desde la mañana nos hace entes tan bien controlados, tan poco críticos, tan cegados, que la falta de lectura, que la falta de charlas profundas, que la escasez de tiempo de calidad nos ha transformado en seres poco sensibles y muy deformados para acercarnos al amor, que las lluvias que inundan las ciudades, y los campos, y las lunas llenas de escorpio que nos acercan a los fantasmas del pasado, y las palabras que no se dijeron, y las muertes que llegaron sin imaginarlo, y las familias despedezadas desde tan temprano, las separaciones llenas de gritos, y las verduras que se queman mientras escribo. No les pasa que a pesar de todo eso hay momentos como este instante que la vista se deleita con el verde de las hojas que danzan en el árbol que tengo ahí en frente, con el olor a verduras quemadas que provienen de la cocina, con el naranja del libro de Leila y los sonidos de mi hijo de 14 ordenando su habitación y escuchando su música. Hay instantes como el de ahora mismo que recuerdo las palabras del Pepe: "  la vida se te escapa y se te va minuto a minuto y no puedes ir al supermercado y comprar vida, entonces lucha por vivirla, por darle contenido a la vida", 

Hasta siempre querido Pepe Mujica. 


miércoles, 19 de marzo de 2025

Día del Padre. A mi Padre


Podría haber elegido decenas de fotos bonitas, con atardeceres, amaneceres, niña en brazos, risas compartidas, familia unida,  y tantas más... Pero no, no soy muy adepta a "las apariencias" de que "Todo Bien". No, "Todo bien" no existe... pero ahora no me alargare en ese tema.

Esta foto fue tomada hace unos días, cuando  mi padre, ese señor que aparece con una sonrisa, sosteniendo una carpeta como si fuera un estudiante universitario, está saliendo de un Registro Civil porque acaba de obtener la nacionalidad española.  Ahí está él, con su risa, su festejo, su apariencia de hombre viejo-joven, porque ahí como lo véis este señor ya tiene 82 años. ¡Si! Así como me enorgullezco de que mi padre no se haya metido ningún "tóxico"" en sus venas porque se lo mandara Papá Estado  (supongo que debe pertenecer a un 2% de la población de su edad que, dado que tiene una hija -que más que oveja negra ya se está destiñendo y comienza a cobrar colores de un unicornio- lo convenció de que no lo hiciera) ,también me enorgullezco de  que con sus 81 años se sacara una nacionalidad española, sabiendo que para hacerlo tendría que hacer trámites, dar un examen con preguntas ridículas que no miden las dotes de ser un buen ciudadano o no serlo...(pero otra vez...Papá Estado...) ,  estudiando con su nieto, "el maestrito", de 13 años, y más cositas que tiene que hacer una persona que se somete a la burocracia de estos trámites. 

Ése es mi padre! Y No Sólo Ése es mi padre! Obvio! Ya dije...No, Todo Bien, ¡no! No existe Todo Bien.  Pero el que No esté Todo Bien, para mi sí que es Perfecto. Porque de el hecho de que pasen cosas, que haya fricciones, que haya asperezas, que se tenga que discutir, que se tenga que gritar incluso, que haya barro y nos embarremos,  eso hace que, como dice Xoel López: "Del Lodo Crezcan las Flores Mas Altas"

Y Vamos al Barro!!  Composición del día: Mi padre.

Si del cachorro siempre digo que es mi gran maestro, mi padre está ahí segundo en la fila.  No hay persona en la tierra que me provoque tal choque de sentimientos y sensaciones como él. A lo largo de mi Vida ha sido la persona que más me ha contrariado en las emociones hacia él.  Y ¿ por qué? Porque a pesar de que en gran cantidad de momentos de mi vida hasta lo "quise matar" ( y probablemente me queden mas de esos momentos), al mismo tiempo lo amo con locura. Y esto se aprende, se trabaja, con paciencia, con confianza, con mucho, mucho esfuerzo. Y aquí también me alejo de esa idea tan "New Age" del fluir.  Si yo me hubiera "dejado fluir" probablemente en momentos de mi Vida hubiera decidido no hablarle más a mi padre, o tener la mínima relación posible dada la incompatibilidad de caracteres. Pero no señoras y señores, al "fluir se lo influye" (esa no es de mi cosecha pero me encantó). Fluir e influir.  

El señor nacido bajo el signo de Cáncer, desde pequeña me incomodó bastante. Su manera de relacionarse conmigo, yo con ansias de comunicación (Si, Géminis, Mercurio...you know) y él con esa necesidad imperiosa de caricias y mimos... Conflicto. No hacíamos Match mi padre y yo.

Él con su manera tan arcaica de hablar de las emociones, sin poder acompañar mi adolescencia llena de preguntas sin respuestas, con una necesidad imperiosa de gritarle al mundo lo mal que estaba el mundo, yo comenzando a ir a mis primeras manifestaciones; él acomodado en su trabajo de funcionario...(lo que me choca a mi el funcionariado se muy bien de dónde me viene, no hace falta que me le digáis), haciendo cada día lo mismo, sin una pizca de necesidad de explorar otros ámbitos, escuchar a otras personas, compartir otras realidades.

Yo, con ansias de traspasar fronteras,  viajar, explorar, dormir sobre la tierra, saber  otras pieles, recorrer otros territorios; él con ese afán de que la familia y el lugar en que naciste es el tótem, la gran idealización de mesas llenas de comidas grasientas, con botellas de alcohol, con azúcares hasta la saciedad...

Y el gran tema álgido que hace unos días nos enzarzó en una discusión en que casi nos tiramos los platos por la cabeza (recordad que soy actriz...un poco drama, si) : su ideología política, llena de egoísmo, de poca conciencia y justicia social, de aborrecer lo que entorpece "la tranquilidad" de unos pocos, una postura tan poco empática con los que sufren, con "los otros", con los que son distintos a él. A mi padre tuve que decirle en varias ocasiones que dejara de hacer ciertos comentarios en casa porque sino no volvería a pasar el umbral de la puerta. A mi padre le prohibí que hiciera comentarios machistas frente a mi hijo sobre todo, que acabara con ese humor rancio que busca la sonrisa cómplice con una inmadurez digna de un adolescente que quiere hacerse ver, a mi padre le grité, lo putee (putear en Argentina es decirle los mas duros insultos y tacos) en medio de la casa sin importarme lo que podía pasar, a mi padre lo odié también, sí, es lo que hay...Los que nos embarramos en la Vida somos así de Imperfectos... (y digo esto porque alguien pùede estar diciendo o pensando "Le dirá todo eso a la cara a su padre? o se "esconde" en un blog para lanzarlo a los cuatro vientos?" pero sí, tranquilos que mi regente me hace decir todo sin vueltas casi)  Los Seres Imperfectos nos acercamos a la Perfección, porque nada mejor que ser muy consciente de Qué o a Quién tienes en frente para ver qué haces con eso que te incomoda tanto.  

Y la Vida...que no es "Todo bien", pero sí es Perfecta un día hizo que mi padre durmiera a escasos 10  metros míos, y convivieramos por la no nada insustancial cantidad de tres años. Tres años. Piénsalo. Tres años. Si. Tres años.  Después de haber cruzado un océano, haber hecho lo que me viniera en gana, formar un familia, tener un hijo, separarme, tener amantes, hacer fiestas, andar desnuda por la casa...y un día la Vida me dice: "Ahí lo tienes, aprende"  

Pasaron los tres años, si, pasaron, una experiencia en la que me tuve que convertir en un ser "iluminado" , que seguía "haciendo su vida" en la casa casi de "puntillas"... Con lo expansiva que soy....

Pero aún hoy no viviendo con él, la Vida me sigue diciendo: " Mira bien, detente en los detalles también, aprende" 

Y este hombre...señoras y señores que llegaron hasta aquí, este hombre me enseña. Es duro a veces aprender, difícil, una ardua tarea, pero se aprende mucho con los pies en el barro, y las manos, las piernas, la cabeza.  El barro no es mi padre. El barro es esta relación de amor-odio que tenemos. Y este hombre...hace unos días salió con una carpeta bajo el brazo sonriendo como un niño chico y me enseñó tanto. Y me enseña tanto.  Un señor que perdió a su mujer de casi toda una vida a los 56 años, que perdió a un hijo de 29  años, mientras estaba casi solo en Buenos Aires, un señor que no tuvo referentes que lo educaran en emociones, un señor que se cruzó un océano con 72 años, dejando la ciudad en la que había vivido toda la vida, un señor que se fue a compartir piso con otro jubilado a los 80 años...si...eso... Un señor que llega a casa y sonríe, y trae una barra de pan que sabe que es lo que mas le gusta a su nieto, un señor que hoy en día puede discutir con su hija casi tirándose los platos por la cabeza y luego se despide con dos besos , porque hay Amor, un Amor que trasciende Todas las diferencias. 

¿Qué vengo a decir con esto? Por un lado dedicarle un Post a mi Viejo, que ya iba siendo hora... Y agradecerle la Vida que me dio, porque él me dio la Vida también, aún sabiendo que "No todo está bien".

Y también vengo a decir... Amemos a nuestros viejos, a pesar de todas las guerras en que nos batimos unos y otros... Acompañémoslos, abracémoslos (yo lo hago poco...lo reconozco, pero acepto que sea así), hablemos con ellos, visitémoslos, hagamosles las comida, vayamos a ver arte con ellos (si algo le tengo que agradecer a mi viejo es a la cantidad de conciertos que me llevó de pequeña, íbamos a ver óperas juntos). Un día se van, así, de la nada...sucede... y se nos quedaron los abrazos en el tintero...  Tratemos de que no se nos quede nada en los tinteros, aún sabiendo que a veces los trazos que escribimos tengan unos  manchones enormes , o barro...tal vez... 

Y TODO ESTO PARA  DECIR...

FELIZ DIA VIEJO!!!  

lunes, 10 de febrero de 2025

"Nos estamos convirtiendo en héroes perezosos"




Hay un cuento de Hernán Casciari, un compatriota al que admiro por cómo describe en forma de cuentos nuestra vida: la tuya, la mía, la de nosotros y ellos, un tipo que con el arte de la palabra escrita y contada te traslada a los más diversos universos,  el cuento al que hoy me remito es "El celular de Hansel y Gretel

Escuchadlo porque realmente vale la pena... es ese tipo de relato  que te deja pensando y diciendo (por lo menos a mi me dejó así después de la docena de veces que lo escuché) : ¿Qué carajo estamos haciendo? ¿Cómo nos estamos relacionando?

Desde ya hace un tiempo vengo observando un comportamiento en esta era de tanta red social y tanta digitalización, que se nos ha vuelto costumbre y ya sin ningún tipo de cuestionamiento, el enviar mensajes de Whatsapp para toda circunstancia o decisión importante que tengamos en nuestras vidas. Tanto para saludarte el día de tu cumpleaños, como para darte ánimos cuando las cosas se están poniendo más que chungas, como para dejar un grupo de personas al que te habías abierto y a las cuales les habías contado cosas muy personales, como para decirle adiós a esa persona que últimamente te viene siendo incómoda e inapropiada para el momento que estás viviendo, aún sabiendo que con ella has compartido un mundo, pequeño, mediano o grande, pero ha habido una construcción vincular.

El Whatsapp te lo pone fácil, en cada uno  de lo casos que acabo de enumerar y en todos los que no enumeré, podrás vivir una experiencia "aséptica". No te mancharas, no habrá quiebres de voces, llantos incómodos, voces de emoción ante la experiencia de recibir o dejar un bonito mensaje, no habrá miradas que muestren el por qué de tal o cual decisión, ni ojos brillantes que te hagan titubear, ni lágrimas de alegría o tristeza que de repente te hagan sentir cómo la tierra se mueve y toda la "estantería mental" tan bien construída  se desmorona, no habrá manos de calor, o de frío, no habrá gritos que intercedan en el mensaje, ni susurros, ni caricias... Nada.  Son mensajes asépticos que el interlocutor recibirá también de manera aséptica, y hoy incluso con tan sólo  dejar un dedito de "Ok" hacia arriba ya está,  para qué gastar tantos pulgares en algo que evidentemente no llegará como queremos que llegue.  

Estos tiempos, de tan poca responsabilidad emocional, que lógicamente son acrecentados por una tecnología que nos inunda por todos lados. Cuando tomamos decisiones importantes que no sólo afectan mi propia vida, sino la de los que me rodean, ya sea por pertenecer a un grupo, o por tener una relación, o por haber construido un vínculo del tipo que sea, incluso en lo profesional; es de recibo dejar que la otra persona o personas se expresen.  Incluso los famosos audios que nos enviamos hoy en día, y que nos dejan con cierta "tranquilidad", o me dejan con cierta "tranquilidad" (hablo por mi, hablo por mi=máxima de la terapia) porque al menos estoy expresando con mi voz no sólo palabras huecas, esos audios no están permitiendo que el otro me diga tal o cual cosa, me interrumpa, emita el famoso "aha" o "mmm, mmm" que nos llevan a pensar que somos escuchados. Sí,  y además sabemos que mucha gente  escucha los audios en una velocidad rápida, al estilo Alvin y las ardillas.  Piensa cómo se puede sentir alguien que se está tomando el tiempo en explicarte, con sus silencios, sus cambios de voz, sus cambios de ritmo, algo importante que quiere compartir y tú lo pones a una velocidad de x2 mientras al mismo tiempo estás escribiendo otro mensaje o estás sacando la basura, o haciendo tu rutina de musculación, o lo que sea.  En todos estos gestos existe un alto grado de irresponsabilidad emocional , y muy poca empatía hacia el otro. 
 

Casciari dice que nos hemos convertido en "héroes perezosos", yo diría que nos hemos convertido en unos grandes psicópatas entre tanto mensajito, tanto scroll, tanto dedo a la derecha y dedo a la izquierda, y así vamos por esta andadura... pensando que las personas son objetos que sacian algo por un instante de tu vida...y cuando ya no... Te mando un mensaje!