"... tu boca no se equivoca. Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía" No dejes de gritar nunca cachorro, que no te callen, que no te pongan vendas en los ojos ni te amordacen con ideas y juicios. Tu sigue gritando como hiciste hace 15 años en los instantes que querías mi teta, que necesitabas mis brazos, que reclamabas por mis besos. No dejes de gritar.
Tu boca que es tuya y mía. Esas boquitas prototípicas que tenemos los Santillán, esas boquitas que ríen , que gritan, que besan, que putean, que soplan, que gimen, que recitan poemas y también cantan en los estadios al son de las bandas de rock n`roll y tango. Tu boca que es tuya y mía, que nos encuentra en las mañanas llena de diálogos y risas. Tu boca que es tuya y mía, y a veces las intercambiamos mientras hacemos las tostadas, y yo me pongo tu boca de niño maduro, y tu te pones mi boca de adulta con ganas de ser niña.
Tu boca y tu lengua, y tus mofletes, y tu barbilla, y tus ojitos achinados, y tu pelo, y tus orejas, y tu cuerpo... ¿en qué momento abrí los ojos y me di cuenta que la niñez se te estaba yendo? Me pongo a tu lado y me siento una miniatura posándose sobre los deditos de los pies y estirando mi columna para ver si puedo engañar a la realidad....pero la realidad es la realidad... y ahí estás tu con tu casi metro ochenta.
Asier, el comienzo, el principio (esos son los significados en Euskera de tu nombre), el comienzo ya comenzado hace 15 años, pero que siempre es comienzo. Cada día contigo es un comienzo, un aquí y ahora absoluto, presente puro, ni la Gestalt ni el Teatro, Tú. Y tus risas, y tus pocos llantos, tus reclamos, tus incertidumbres, tus dudas, tus no querer y luego si poder. Tanto aprendizaje en estos años a tu lado. El mayor aprendizaje. Ese que no me dieron las escuelas, ni los maestros adultos, ni los viajes, ni mi madre, ni mi padre, ni los hombres, ni las mujeres, una enseñanza que tienes en exclusividad. Cuando tu quieras me pasas los honorarios, saldaré mi deuda entre abrazos , besos y muchas cosquillas. Y si queda todavía algún resto, te haré todos los pasteles de zanahoria y chocolate que desees.
Asier, 15, Asier, 15.... Y seguimos, no sabes las de aventuras que nos esperan en este presente. El futuro....quién sabe.... Te adoro pequeño ser, aunque hoy en día tu tengas que agachar tu cabeza para mirarme.... "¡No te pases de listo! Qué soy tu madre!" y tu mi gran Maestro.
Bailemos Maestro....

No hay comentarios:
Publicar un comentario