viernes, 23 de mayo de 2025

Medio siglo de Ojazos


 

Desde que tengo uso de razón recuerdo la frase que se desprendía de familiares y seres cercanos a la familia: "¡Qué ojazos!", y me imitaban, abrían sus ojos grandes y alertas, y presentes, y atentos, y despiertos. Esos mismos ojos que hoy se abrieron casi sin querer a las 6 y pico de la mañana. Y cuando hoy esos ojos se abrieron el año calendario me indicaba que se estaban abriendo con cincuenta años en mis espaldas, mis piernas, mis pies, mis brazos, mis manos, mi cuello, mi pelo...y mis ojos.

Llevo tres horas despierta en estos cincuenta años que me encuentran en este punto de la tierra, Madrid, hace muchos años que ya los despertares son en estas tierras, pero mi tierra, lo que se dice Mi tierra, es otra, allá a lo lejos. 

¡Para todo lo que dan estas tres horas en mis cincuenta! Que en este lado de la tierra ya llevan casi nueve  horas, pero en el otro lado de la tierra, esa a la que yo llamo Mi tierra serían menos horas... que lío ¿no? ¿cuando será que yo empiece a cumplir cincuenta? 

 Y en este lado del mundo estas tres horas que llevo despierta han dado para mi práctica de yoga (ni yo todavía me creo que me haya puesto a hacer mis asanas a las seis  de la mañana), mi meditación, la preparación de mi zumo de limón, mi mate, mis tostadas, la lectura de unas cinco páginas del filósofo inescribible (Darío Sztajnzrajber, siempre me pongo en el desafío de ver si lo escribo de una. Nunca lo consigo), unas cuatro columnas de opinión de Leila en su libro Teoría de la Gravedad, y ponerme a escribir este post. Todo esto con una música de fondo de 528 Hz y el móvil solo encendido como transmisor de sonidos... Apagado en todo lo demás.  Modo Avión. Sin interrupciones.  Para todo lo que dan tres horas. 

Y para todo lo que dan cincuenta años.  Cincuenta años de ojazos abiertos. Y que de vez en cuando se cierran para descansar, para llorar, para dormir, para escuchar una música, para sentir una caricia, para besar, para gozar, para gritar, para bailar.  

"La vida es un milagro" " La vida es un milagro" " La vida es un milagro"  ... desde que murió Pepe Mujica estoy todo el rato con esa frase en mi cabeza... "La Vida es un milagro"  ¿Cómo no decir a Viva Voz : "Llegué a los cincuenta"?  Es un milagro llegar a los cincuenta también.  

Para todo lo que dan cincuenta años. Unas coletas bien peinadas para el primer día de cole, unas peleas con mi hermano Ale, unas recetas confusas con mi hermano Diego, muchas discusiones con mi padre, muchas reconciliaciones con mi padre, muchos mates con mi madre (menos de los que hubiera querido), muchas lecturas, muchas obras desde pequeña, muchas calles recorridas, muchos tugurios visitados, muchos borracheras con amigos, muchas amigos que marcharon, muchos autobuses, muchas playas, muchos abrazos con amor, muchas canciones desafinadas, muchos besos infinitos, muchas caricias lentas, muchos gritos de pasión, muchos gemidos, muchos juegos, muchos bailes, muchas sustancias, muchos vicios, muchos mensajes, muchas palabras, muchas letras... Y ...algunas muertes, algunas tristezas profundas, algunas decepciones, algunas ganas de morir, algunas despedidas, algunas ganas de matar, algunos sentimientos de odio, algunas silencios no elegidos, algunos días de una soledad que acuchilla, algunas rabias incontenibles...

Para todo lo que dará este día... Por lo pronto a las seis de la mañana tenía dos mensajes provenientes de la Comunidad andaluza ,  hay una conexión especial con esa tierra... Los que me conocen lo saben. Y este día podrá dar para más mensajes,  alguna lectura mas, para empezar a cocinar las empanadas que haré para mis amigos y mi familia, para bailar en la cocina mientras bato los huevos para el bizcocho de zanahoria, para cantar y que se enteren los vecinos de lo mal que lo hago, para sonreirle a la cajera del supermercado que visite y le diga: hoy cumplo cincuenta, dará para repasar frente a mi gata el texto de Dar la Vuelta,  dará para el juego, para los abrazos, para las palabras bonitas, para tener a mi hijo, a mi padre y a mi hermano cerquita y sentir que somos un portento de familia, y dará para tanto este día...

Siendo las 9.15 de la mañana, siento que llevo cincuenta años despierta. Ojazos

jueves, 15 de mayo de 2025

¿Les pasa? ...Aguerriada ando...



Acabo de leer uno de esos textos preciosos que me abrazan por las mañanas, estas últimas mañanas...a falta de brazos de personas que me sostengan, me sostienen las palabras de Leila...  

Leila es Leila Guerriero, y ella me tiene  bastante "Aguerriada" ya hace unas cuantas, noches, y tardes, y mañanas... Todo comenzó un día en que se apagó la ciudad... Pum! De repente todo se paró, no caía nieve como en El Eternauta, pero todo se paró. Las neveras, las lavadoras se quedaron con las ropas a medio lavar, las TVs se volvieron negras, los ordenadores ni la luz de encendido tenían titilando, los ascensores se convirtieron en ratoneras, o en espacio de amores furtivos, o en centros de meditación, los semáforos se  alinearon en una huelga general y ni verdes, ni rojos, ni ámbar, nada,  todo se apagó, y así como en las mañanas a veces me abrazan las letras, ese día me fui a ser abrazada por ella. Leila. Aguerriada. Abrazada. Me senté en el balcón de mi casa, y así como ahora danzan las hojas de la primavera, ese día danzaban las hojas, y pasaban las hojas de ese libro en el cual me sumergí, me ahogué, me chamusqué, me calciné, ese libro , me abrazó, y me abrasó.   La llamada. Fue como una llamarada. Imposible no dejarme quemar y sentir que hasta el fuego es placentero, querer saber más aunque duela, aunque arda, aunque abrase. Eso duró unos pocos días... Y volví a salir a la superficie....

Estos últimos días me dejo abrazar con más suavidad por "Teoría de la gravedad", también de ella...Sigo "Aguerriada".  

Hay una columna de ella  escrita en El País,  su nombre :  ¿Les pasa?  Y en ella, Leila despliega esa magia que tiene en sus dedos al teclear o escribir sobre un papel...  A mi esa columna hoy me invita a ver desde otro prisma eso que ella nos comparte, y que es sublime.  Espero que ella me entienda que no estoy haciendo ninguna copia barata de su preciosa columna, sino que todo lo contrario, me ha inspirado para escribir lo siguiente....

¿Les pasa?

Les pasa que aún habiendo transcurrido dos días de la muerte del Pepe,  y  las  lágrimas se hagan presentes  cuando escucho sus discursos, y la tristeza cobre protagonismo en los mates de la mañan, en los pasos por la cocina, en el abrir de la heladera para sacar los aguacates;  que cuando le cuentas a tus alumnitos de teatro por qué decides poner una canción para los niños de Palestina en la muestra final comienza a temblar tu voz y tienes que bajar la mirada para no transmitir tanta desazón;  que cuando el día está gris como hoy, recuerdas lo lejos que está la infancia, y que dentro de una semana haré cincuenta años, y esos pasos de niña juguetona, tímida, callada, ensimismada son de una lejanía letal. y  que a veces no entiendes los comportamientos de las personas que te abrazan, que te besan, que te escuchan , y que en un abrir y cerrar de ojos de desabrazan, te abesan, te dan la espalda y siguen su camino como si nada hubiera pasado, y que siguen muriendo en estos instantes niños y niñas inocentes en muchas partes de este planeta, y ayer miércoles un grupo de jubilados fueron aporreados, gaseados, golpeados, ninguneados por las fuerzas policiales de mi país, y sigamos consumiendo una cantidad de productos innecesarios y  convirtiendo el ocio en una vía de escape, narcotizante,  y compremos billetes de todo tipo por internet, paseando por los lugares sin darnos cuenta ni de  lo que estamos viendo, haciendo realidad todo plan apetecible para estos tiempos, y sin saber cómo tratar al de al lado, viendo la manipulación mediática que existe constantemente y cómo nos logran hipnotizar haciéndonos creer que somos libres, que se está formando una cola para poder tener un plato de comida a escasos cien metros de mi balcón, que se valora las palabras de un Papa que perteneció a una institución que a lo largo de toda la historia y ahora mismo sigue escondiendo hechos aberrantes que apoyaron y que se sostuvieron en nombre de la iglesia,  que los malos entendidos y la falta de comunicación crean unas separaciones grisáceas, opacas, tan faltas de  sensatez, que ciertos silencios son tan incómodos que lo único que quieres hacer con ellos es romperlos con un griterío de palabras tal vez mas sanos que el propio silencio, que las series también nos narcotizan (incluída El Eternauta que me ha narcotizado a mí), que el mirar todo el tiempo a una minipantalla que se pega a nuestras manos desde la mañana nos hace entes tan bien controlados, tan poco críticos, tan cegados, que la falta de lectura, que la falta de charlas profundas, que la escasez de tiempo de calidad nos ha transformado en seres poco sensibles y muy deformados para acercarnos al amor, que las lluvias que inundan las ciudades, y los campos, y las lunas llenas de escorpio que nos acercan a los fantasmas del pasado, y las palabras que no se dijeron, y las muertes que llegaron sin imaginarlo, y las familias despedezadas desde tan temprano, las separaciones llenas de gritos, y las verduras que se queman mientras escribo. No les pasa que a pesar de todo eso hay momentos como este instante que la vista se deleita con el verde de las hojas que danzan en el árbol que tengo ahí en frente, con el olor a verduras quemadas que provienen de la cocina, con el naranja del libro de Leila y los sonidos de mi hijo de 14 ordenando su habitación y escuchando su música. Hay instantes como el de ahora mismo que recuerdo las palabras del Pepe: "  la vida se te escapa y se te va minuto a minuto y no puedes ir al supermercado y comprar vida, entonces lucha por vivirla, por darle contenido a la vida", 

Hasta siempre querido Pepe Mujica.