lunes, 17 de noviembre de 2025

El ritual


Las dos empiezan a pasearse por la casa con cierto andar curvilíneo.  Van dejando una estela por diferentes ambientes, si la "cuatro patas" se fue para el balcón, la "dos patas" se fue para la habitación, si las cuatro patas se posan encima de la mesa, las dos patas se quedan estiradas encima del edredón color malva,  si la "cuatro patas" se pone a saborear su pienzo con aromas cárnicos, la "dos patas" abre la heladera  y se toma un yogur natural.  Es una danza que solo ellas conocen.  Si otros las observaran desde fuera tan sólo verían a una mujer, que tiene una gata por mascota y que cada una anda por su lado.  Pero no, ellas saben que ese andar curvilíneo ya las puso en el comienzo de el ritual.

Cuando las cuatro patas comenzaron a pisar las baldosas de esta casa, era muy pequeña. Tan sólo se limitaba a reconocer ese nuevo hogar, a olerlo, a saborearlo, a sentirlo.  Las dos patas estaban embarradas de juguetes infantiles,  pinturas de colores, discusiones matrimoniales, comidas vegetarianas, posturas de yoga, libros de auto-ayuda y de vez en cuando se ahogaba en una piscina de sueños por llegar.

Pero cuando las patas, las cuatro, comenzaron a crecer y a tener ese andar, todo fue cambiando.   

La "dos patas" era un torbellino de bailes por las mañanas, y cuando se lo permitía lo hacía hasta altas horas de la noche contribuyendo a los comentarios en los halls de las plantas: "¿Qué le ha pasado a esa mujer? Se la pasa bailando"  "Yo también escuché voces y gemidos en los balcones, en la cocina, los platos se rompían, las sartenes  colisionaban con el suelo, sonaban los juguetes del niño, el piano de colores no paraba de emitir melodías"  "Tiene el pelo mas largo. ¿Dónde se vio que una mujer que va envejeciendo se deja el pelo mas largo?"   Ella sonreía, era de su agrado que siguieran sus pasos, y posaran sus orejas encima de las paredes. 

La "cuatro patas" empezó a darse cuenta que la mirada de "dos patas" algunos días cambiaba.  Los ojos brillaban mas que de costumbre,  la gata la sentía más cerca de su esencia, que de la de otros humanos .  Ella ,  la mujer que bailaba en cada esquina de la casa, ahora desprendía una fragancia que la gata sentía muy apetitosa.  

Así fue como un día la siguió, por toda el hogar, mientras sonaba The Ocean de Richard Hawley,  la "cuatro patas" la veía bailar con los palos de escoba, las cacerolas que fregaba, las verduras que cortaba, hasta que en un arrebato dejó que todo en la cocina se volviera caos.  El fuego ardía, las aguas hervían, los recipientes se rebalsaban, la puerta de la nevera había quedado abierta y flameaba con el viento que entraba por la puerta. 

Y comenzó el ritual. Las patas , las dos, la de dos patas tumbada, viendo como en el techo se pintaban ribetes y caracolas como si estuviera observando su propia capilla Sixtina. La otra, la de cuatro patas se tumbaba sobre su pecho desnudo, mientras convulsionaba, las caderas ardían, las patas, las dos, la de dos patas, removía sus extremidades como queriendo hacer garabatos en todo el edredón de color malva.   La gata tan sólo respiraba en esta isla de convulsiones, ella era capaz de sostener ese torbellino con las más absoluta templanza.  Al fin se habían unido en esencia.  Cada una entendió el sentido de sus existencias en ese lugar.  

La cama también se volvió una extensión de la cocina; las aguas hervían , los fuegos ardían, las puertas se abrían y cerraban con el viento.  Ellas se habían unido en varios suspiros y maullidos.  Se las confundía en su andar, a veces la mujer parecía una gata, y a veces la gata era una mujer.  

 En uno de esos días de rituales ella recordó la frase de un escritor maldito que la acompañó desde los 15 : "'Creo que el mundo debe estar lleno de gatos y lleno de lluvia, eso es todo, sólo los gatos y la lluvia, la lluvia y los gatos''.  

martes, 4 de noviembre de 2025

Tiempo de monólogos

 

Es bastante increíble, y a la vez no lo es, porque ya sabemos que esta Vida se rige más por "Causalidades" y por energías que juegan desde las profundidades, las cuales a veces no logramos comprender con nuestras mentes tan cartesianas, pero que ahí están, para que un día 4 de noviembre del 2025 se unan a las de un 04 de noviembre del 2021, día en que escribía un post llamada "Tiempos modernos".  Cuando decidí el título de este post automáticamente me sonó a aquel otro, y me fui a leerlo y oh! Causalidad... ese post también tenía que ver con algunas palabritas que pueden surgir en éste:  comunicación, ternura, escucha, atención, decisión, compromiso y quizás algunas más. 

En aquella ocasión hablaba bastante de la aparición de un modo de comportamiento en ciertos hombres, en donde la palabras compromiso y decisión se tambaleaban a la primera de cambio, entre tanto "parque de diversiones" de la Vida, que te propone infinidad de cosas: conocer mas gente, viajar, ver series, apuntarte a retiros de autoayuda, colgar y postear todo lo que te caiga en la palmita de la mano que sostiene un aparatito que te controla la vida, entre todas estas cosas tan empalagosas que te brinda la actualidad, ¿para qué comprometerte con relaciones que te van a limitar todas esas experiencias, que te van cuestionar, que te van a confrontar, que te van a poner un poco de los nervios cuando no te digan a todo que sí?

Y en esta ocasión hay algo de similitud en lo que vengo a plantear desde este post que a veces se convierte en altavoz de mis pensamientos.   

Nos hemos vuelto monologuistas de nuestras cuestiones, de nuestras emociones, de nuestros pensamientos. Andamos por la Vida enviando unos audios, esos que se activan en la aplicación del telefonito verde dándole al micrófono, y ahí va... tu monologo, mi monólogo para contarte y decirte todo lo que me venga en gana.  Y aquí, ¿dónde se queda el otro?  ¿Qué oportunidad estamos dando al otro (al interlocutor) para que nos rebata, nos corrija, emita una opinión, sonría, se ría, llore, grite, o tan solo desprenda unos silencios prolongados que nos inviten a la reflexión? ¿Dónde se queda esa figura en ese audio-monólogo que en muchos casos has enviado con las mejores de las  intenciones, pero que en realidad  te hace la vida más fácil e impide que el otro  conteste y se  exprese?   Porque si contesta, ojo, puedo hasta empezar a cuestionarme lo que pienso,  de eso se trata una conversación: yo emito mi mensaje, y tu me escuchas y en base a esa escucha tu vas a emitir tu mensaje y cuando tu emitas tu mensaje quizás hasta me hagas cambiar el mío, si es que me dejo afectar.  Comunicación  proviene del latín "communicare" y significa poner en común, con el otro, con la otra, con los otros.  En estos audios, ¿estamos poniendo en común? ¿o solamente te relato lo mío y ahí se queda?  Si es verdad que puede venir otro audio, o varios audios que ejerzan de confrontación, o debate o acuerdo a ese primero, pero, si esto no sucede en el momento "Con el otro" , sino que empieza a haber una seguidillas de audios-monólogos, ¿Es  eso comunicación?  Son preguntas que me nacen en estas épocas. 

Una vez más nos encontramos con los signos de estos tiempos en esos audios también.  Signos que tienen que ver con el poco cuidado y atención, con la falta de profundidad en las relaciones que establecemos, con las prisas y la necesidad de cubrir todos los frentes que se presentan en esta Vida, incluyendo aquellos que no son esenciales y que nos distraen constantemente como las aplicaciones y redes sociales. 

En aquel post del 2021, también aparecía la palabra Ternura.  Algo que persigo en las relaciones que trato de establecer, y lo tierno no se puede cocinar a fuego rápido. Lo tierno es lento, requiere tiempo, requiere atención, en el mejor de los casos requiere presencia física, requiere movimientos pausados, nada de rapidez, ni de inmediatez, nada que se pueda resolver en un audio ni en un mensaje de esos que llegan cada tanto y te preguntan : " Qué tal? Todo bien?  "No, todo bien no, y si tienes tiempo (que ahí está nuestra capacidad de decisión para decir "Hola! Aqui estoy. Decido y dejo de fluir tanto") te cuento"  Porque el "estar" de una persona querida, amiga, entrañable, no se cuenta en tres frases. 

Por eso estos días me vi sumergida en llamadas largas, si, largas, que me quitan tiempo de otras cosas como escribir la obra de teatro que estamos escribiendo, promocionar los proyectos que tengo, armar clases, ver series, scrollear redes, cambiar la ropa de verano por la de invierno, y tantas cosas más. Pero Decido, Decido,  cuidar las relaciones que me interesan y les dedico tiempo y atención.  

Entonces me encontré con voces me confrontaban , que me hacían reír en compañía, que me encolerizaban y al mismo tiempo que me enternecían, porque todo esto surge en la comunicación de a dos. No es fácil pero es más real.  Y ya hace tiempo que digo: "No quiero Fácil"

Y ahí voy, por la Vida, tratando de ser lo mas coherente a mis pensamientos y convicciones.  Si ves que un día me quieres rebatir este post del derecho y del revés me pegas un toque, yo estaré encantada de lanzarme al debate. (mi teléfono aparece casi en cualquier lugar, no hay misterios) Soy experta en debates y discusiones, y bienvenidas son en mi Vida. 

Termino.... que para monólogos es el que me estoy preparando para dentro de un tiempo volver al escenario... : Los Duelos.


PD:  Si  te has tomado estos minutos en leer este post, eso para mí es signo de Ternura.  Te agradezco