Desde que tengo uso de razón recuerdo la frase que se desprendía de familiares y seres cercanos a la familia: "¡Qué ojazos!", y me imitaban, abrían sus ojos grandes y alertas, y presentes, y atentos, y despiertos. Esos mismos ojos que hoy se abrieron casi sin querer a las 6 y pico de la mañana. Y cuando hoy esos ojos se abrieron el año calendario me indicaba que se estaban abriendo con cincuenta años en mis espaldas, mis piernas, mis pies, mis brazos, mis manos, mi cuello, mi pelo...y mis ojos.
Llevo tres horas despierta en estos cincuenta años que me encuentran en este punto de la tierra, Madrid, hace muchos años que ya los despertares son en estas tierras, pero mi tierra, lo que se dice Mi tierra, es otra, allá a lo lejos.
¡Para todo lo que dan estas tres horas en mis cincuenta! Que en este lado de la tierra ya llevan casi nueve horas, pero en el otro lado de la tierra, esa a la que yo llamo Mi tierra serían menos horas... que lío ¿no? ¿cuando será que yo empiece a cumplir cincuenta?
Y en este lado del mundo estas tres horas que llevo despierta han dado para mi práctica de yoga (ni yo todavía me creo que me haya puesto a hacer mis asanas a las seis de la mañana), mi meditación, la preparación de mi zumo de limón, mi mate, mis tostadas, la lectura de unas cinco páginas del filósofo inescribible (Darío Sztajnzrajber, siempre me pongo en el desafío de ver si lo escribo de una. Nunca lo consigo), unas cuatro columnas de opinión de Leila en su libro Teoría de la Gravedad, y ponerme a escribir este post. Todo esto con una música de fondo de 528 Hz y el móvil solo encendido como transmisor de sonidos... Apagado en todo lo demás. Modo Avión. Sin interrupciones. Para todo lo que dan tres horas.
Y para todo lo que dan cincuenta años. Cincuenta años de ojazos abiertos. Y que de vez en cuando se cierran para descansar, para llorar, para dormir, para escuchar una música, para sentir una caricia, para besar, para gozar, para gritar, para bailar.
"La vida es un milagro" " La vida es un milagro" " La vida es un milagro" ... desde que murió Pepe Mujica estoy todo el rato con esa frase en mi cabeza... "La Vida es un milagro" ¿Cómo no decir a Viva Voz : "Llegué a los cincuenta"? Es un milagro llegar a los cincuenta también.
Para todo lo que dan cincuenta años. Unas coletas bien peinadas para el primer día de cole, unas peleas con mi hermano Ale, unas recetas confusas con mi hermano Diego, muchas discusiones con mi padre, muchas reconciliaciones con mi padre, muchos mates con mi madre (menos de los que hubiera querido), muchas lecturas, muchas obras desde pequeña, muchas calles recorridas, muchos tugurios visitados, muchos borracheras con amigos, muchas amigos que marcharon, muchos autobuses, muchas playas, muchos abrazos con amor, muchas canciones desafinadas, muchos besos infinitos, muchas caricias lentas, muchos gritos de pasión, muchos gemidos, muchos juegos, muchos bailes, muchas sustancias, muchos vicios, muchos mensajes, muchas palabras, muchas letras... Y ...algunas muertes, algunas tristezas profundas, algunas decepciones, algunas ganas de morir, algunas despedidas, algunas ganas de matar, algunos sentimientos de odio, algunas silencios no elegidos, algunos días de una soledad que acuchilla, algunas rabias incontenibles...
Para todo lo que dará este día... Por lo pronto a las seis de la mañana tenía dos mensajes provenientes de la Comunidad andaluza , hay una conexión especial con esa tierra... Los que me conocen lo saben. Y este día podrá dar para más mensajes, alguna lectura mas, para empezar a cocinar las empanadas que haré para mis amigos y mi familia, para bailar en la cocina mientras bato los huevos para el bizcocho de zanahoria, para cantar y que se enteren los vecinos de lo mal que lo hago, para sonreirle a la cajera del supermercado que visite y le diga: hoy cumplo cincuenta, dará para repasar frente a mi gata el texto de Dar la Vuelta, dará para el juego, para los abrazos, para las palabras bonitas, para tener a mi hijo, a mi padre y a mi hermano cerquita y sentir que somos un portento de familia, y dará para tanto este día...
Siendo las 9.15 de la mañana, siento que llevo cincuenta años despierta. Ojazos

